PIE DE FOTOS:

1)      De izquierda a derecha, la doctora Graciela Godoy, investigadora en
protección vegetal del IDIAF, Manuel Henríquez, productor de habichuela y
el ingeniero Fausto Medina, director Centro Sur IDIAF, en momento en que
muestra la variedad DPC 40 IDIAF, tolerante al virus del mosaico dorado
amarillo de la habichuela.
2)      Finca del productor Rafael Cuello (Lino) sembrada con 327 tareas de la
variedad José Beta en Las Charcas de María Nova, Pedro Corto, SJM, a ser
eliminado por estar afectado por el virus del mosaico dorado amarillo.

IDIAF dispone de tecnologías para manejo de enfermedad mosaico dorado enhabichuelas


El Instituto Dominicano de Investigaciones Agropecuarias y Forestales
(IDIAF) dispone de tecnologías para apoyar a los productores de habichuela
del Valle de San Juan en el manejo de la enfermedad causada por el Virus
del Mosaico Dorado Amarillo del Fríjol (VMDAF).

La enfermedad, conocida por los productores del Valle de San Juan como
“enganche a la guardia” de la habichuela, es causada por un begomovirus
(Geminiviridae) y requiere de un insecto para su diseminación, que es la
mosca blanca Bemisia tabaci (Gennadius) la cual inocula el virus en la
planta.

El uso eficiente de tecnologías, junto a la aplicación de estrictas
medidas de manejo del cultivo en la zona, tales como la veda a la siembra
de cultivos hospederos del insecto vector y la siembra simultánea de la
habichuela entre otras por los productores del Valle, son alternativas que
garantizan reducir al mínimo la posibilidad de la aparición del virus.

Históricamente se conoce que la enfermedad es endémica y recurrente en la
región suroeste del país. Los síntomas fueron reportados inicialmente en
el Valle en el año 1969 y el agente causal (el virus) fue identificado en
el año 1972, aunque su importancia económica fue reconocida en la década
de 1990-2000, cuando en dos años se estimaron pérdidas por valor de 27
millones de dólares.

De acuerdo a informes de esa época, a esta enfermedad se le consideraba
como la principal causa de la reducción en el área de siembra de
habichuelas a nivel nacional. La introducción de un nuevo biotipo de la
mosca blanca y el fenómeno climático en ese periodo conocido como “El
Niño”, contribuyeron al desarrollo de altos niveles poblacionales de la
mosca blanca transmisora del virus.

De acuerdo a la doctora Graciela Godoy de Lutz, investigadora en
protección vegetal del IDIAF, las condiciones climáticas como sequía,
altas temperaturas, que aún continúan, y un desplazamiento de los periodos
tradicionales de lluvia como consecuencia del cambio climático
contribuyeron a que en la temporada de siembra 2014-2015 se presentara una
rápida multiplicación y diseminación de las poblaciones de moscas blancas,
más allá de las localidades donde ocurren anualmente.

 El IDIAF ha tomado en cuenta la condición endémica del virus por lo que
se ha enfocado la investigación en el mejoramiento genético como la
estrategia más práctica, económica y ambientalmente amigable para el
control de enfermedades importantes como el VMDAF, y cuyas epidemias se
hacen más severas por el cambio climático, manifiesta la doctora Godoy.

Actualmente, el IDIAF ofrece a los productores locales variedades
mejoradas y resistentes al virus como son las variedades  DPC-40 IDIAF
(color negra), la línea Chalona IDIAF (color rosada) y otras líneas
blancas que serán liberadas próximamente.

La investigadora del IDIAF destaca que estas variedades resistentes al
virus  del Mosaico Dorado Amarillo deben ser multiplicadas con fondos de
programas públicos o privados para suplir de semilla de calidad a los
productores de las leguminosas del país.

Recalcó en la necesidad de que se apoyen los programas de investigación
para permitir el desarrollo de variedades comerciales de habichuelas tipo
rojo (redondas y largas) y tipo yacomelo, que son las más demandas por el
mercado local y para la exportación.

“El problema es complejo, hay muchos factores envueltos, y debido al
cambio climático se necesitan actualizar las informaciones epidemiológicas
de la mosca blanca, o si se han desarrollado poblaciones más adaptadas al
ecosistema o  resistentes a los insecticidas de mayor uso y estudiar la
diversidad genética de los begomovirus con tecnologías moleculares más
precisas”, destacó  la doctora Godoy.

La doctora Godoy señaló que aunque se dejase de sembrar habichuelas, de no
tomarse las medidas sanitarias contra la mosca blanca y de planificarse la
siembra de los cultivos, la producción de cultivos hortícolas en la zona
estará en peligro debido a que los begomovirus forman complejos de virus
que intercambian parte de su genoma para adaptarse a otros cultivos e
incrementar su agresividad a través del tiempo.

Se ha comprobado que los begomovirus que afectan las leguminosas también
infectan especies de cultivos de solanáceas, que representan la mayor
parte de los cultivos hortícolas de exportación, producidos en la zona,
bajo ambiente protegido (invernaderos).

En Haití, donde el VMDAF y otros virus causan epidemias severas cada año,
las variedades de habichuelas dominicanas generadas por el IDIAF, tal como
la DPC-40 IDIAF, que es resistente al virus, son demandadas por los
productores como única opción para garantizar la producción de sus campos.

La doctora Godoy destaca que, en el periodo de siembra 2013-2014, en Haití
se sembraron unas 16 mil tareas de la variedad DPC-40 IDIAF en  Mirebalais
y el Valle del Artibonito, localidades donde el virus es endémico.