EL Premio Nobel Amartya Sen pide en la Conferencia de la FAO un enfoque más amplio en la lucha contra el hambre
 
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15 de junio de 2013, Roma - Si el mundo quiere derrotar al hambre, deberá enfrentarse a todas sus causas de forma simultánea, en particular la pobreza, y no sólo concentrarse en producir más alimentos, aseguró hoy el Premio Nobel de Economía Amartya Sen, en la sesión de apertura de la Conferencia de la FAO.

En su disertación en memoria de McDougall sobre seguridad alimentaria, Sen aseguró que: “los principales factores que explican que siga existiendo hambre en el mundo incluyen la elevada persistencia de la pobreza, a pesar de la creciente prosperidad del mundo moderno en términos de promedios y totales".

"Sin embargo –advirtió Sen-, la pobreza puede verse agravada por los problemas de la producción, debido en parte a una oferta de alimentos que no puede cubrir la demanda, lo que tiende a elevar los precios y puede llevar a muchas familias a una pobreza mucho mayor, teniendo en cuenta sus ingresos”.

Explicó además que el hambre y la subnutrición no son uniformes en un país, comunidad, familia o incluso entre individuos de la misma familia. Al analizar las causas del hambre, indicó que los gobiernos tendrán que tener en cuenta las "normas sociales y convenciones establecidas de compartir", especialmente entre hombres y mujeres, niños y niñas.

Sen ganó el Premio Nobel en 1998 por su teoría revolucionaria de que el hambre y la inanición se producen porque algunas personas no tienen acceso a alimentos suficientes -lo que él llama derecho- no porque no haya suficientes alimentos disponibles en el país o región.

El Director General de la FAO, José Graziano da Silva, dijo en sus palabras de introducción que el enfoque de Amartya Sen ha desplazado el debate sobre el hambre de la producción de alimentos al acceso a los mismos, y de la caridad a un enfoque basado en los derechos, y ha transformado nuestra forma de combatir el hambre y la pobreza hoy en día.

En su disertación, Sen dijo igualmente que África no está experimentando un aumento constante de la disponibilidad de alimentos per cápita, como sucede en Asia. En África, la producción de alimentos per cápita en 2011 sólo superó un 4 por ciento a la media de 2004-6, y fue un 2 por ciento más baja que en 2010.

"Por lo tanto, -subrayó- es justo dar importancia a las iniciativas políticas que aumenten la producción de alimentos en África de forma más sólida de lo que ha sucedido hasta ahora”.

Sen instó a los países africanos a considerar la diversificación de sus economías, incluyendo la industrialización.

"Para la estabilidad económica a largo plazo y la seguridad de África, la diversificación económica es absolutamente crucial", añadió. "No hay absolutamente ninguna razón para creer que a diferencia de las demás personas en todo el mundo, los africanos no pueden industrializarse con éxito. Mantener ese punto de vista como dogma de fe se aproxima, me temo, un extraño tipo de racismo".

La superación de las luchas militares y civiles, la ampliación de la gobernanza democrática, así como el desarrollo de las instituciones del mercado, son otras condiciones necesarias para acabar con el hambre en África.

El papel de las políticas públicas debe abarcar también la ampliación de la asistencia sanitaria, servicios de planificación familiar, educación básica -especialmente de las mujeres-, y provisiones de fondos para la seguridad social", indicó Sen." Todo esto puede contribuir -directa e indirectamente- a la seguridad alimentaria, a una buena atención sanitaria, y a una más exitosa economía en general, incluyendo un sector agrícola próspero".

Asistencia sanitaria, educación y hambre

Sen se centró en la subnutrición materna, que dijo que no sólo arruina la salud de las madres, sino que causa serios problemas de salud a niños de bajo peso al nacer. "Para prevenir la subnutrición persistente –aconsejó-, debe prestarse atención a la asistencia sanitaria, en general, y en particular a la prevención de las enfermedades endémicas que impiden la absorción de nutrientes".

"También hay muchas evidencias que indican que la falta de educación básica también contribuye a la subnutrición, en parte porque el conocimiento y la comunicación son importantes, pero también por la capacidad de conseguir empleos e ingresos se ve afectada por el nivel de educación".

Resumiendo su discurso, Sen explicó que: "estos variados factores funcionan de forma conjunta, y exigen que no tratemos de aislarlos y simplemente nos concentremos en uno de ellos. Tenemos que hacer muchas cosas diferentes, a la vez”.

El australiano Frank Lidgett McDougall fue uno de los fundadores de la FAO. En homenaje a su persona, cada dos años, al inicio de la Conferencia de la FAO, una destacada personalidad del campo de la agricultura o de la lucha contra el hambre se ocupa de pronunciar la denominada “disertación en memoria de McDougall”.