Un seminario internacional reunió a especialistas de Brasil, Chile, Argentina, México y Estados Unidos para discutir el potencial de la agricultura de precisión en el desarrollo del campo de América Latina y el Caribe.


San José, 23 de setiembre, 2016 (IICA). "La ciencia y tecnología deberán combinarse para ser parte de la transformación que requiere la agricultura, este cambio está en marcha, la combinación entre el conocimiento científico y la incorporación de nuevas tecnologías y la innovación nos muestran que existe una agricultura más acorde a los retos que enfrentamos: la de precisión".

Estas fueron las palabras del director general del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), Víctor M. Villalobos, durante un seminario internacional que dejó en evidencia el impacto positivo que puede tener la agricultura de precisión en el sector agrícola de América Latina y el Caribe (ALC).

Mediante los aportes de expertos en el tema y la presentación de casos exitosos de buenas prácticas en este tipo de agricultura, se expusieron recomendaciones que pueden promover el desarrollo y la aplicación de la agricultura de precisión en ALC, con énfasis en el proceso de adopción que deben tener los agricultores de pequeña escala.

“La agricultura de precisión es un conjunto de técnicas diseñadas para optimizar el uso de los insumos agrícolas (semillas, agroquímicos y fertilizantes) de acuerdo a la variabilidad espacial y temporal de la producción agrícola”, aseguró uno de los expositores, Evandro Chartuni Mantovani, de Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (EMBRAPA).

Además de Chartuni, en el seminario participaron como oradores Stanley Best, del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) de Chile; Andrés Méndez, del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) en Argentina; Roell Jerry, de la empresa John Deere; Eduardo Pérez Pico, de Monsanto, y Rajiv Khosla, de la Universidad de Colorado, de Estados Unidos.

Los expertos coincidieron en que este tipo de agricultura se basa en utilizar información científica para tomar mejores decisiones por el productor, lo cual mejora la rentabilidad y puede contribuir a la sostenibilidad de los recursos naturales. Sin embargo, también indicaron que lograr una mayor difusión de estos sistemas de producción y tecnologías requiere de análisis prospectivos y de la formulación de políticas públicas.

“India, China y Estados Unidos tienen la misma cantidad de tierra arable. En definitiva, hay mucha capacidad y oportunidad para mejorar, pero para eso es necesario que los pequeños productores se empoderen, y su unión puede hacer una gran diferencia”, manifestó Khosla.

En su criterio, el pequeño productor, trabajando de forma independiente, puede encontrar dificultades económicas para emplear la agricultura de precisión, por lo queasociarse en organizaciones o consorcios puede ser un camino viable para utilizarla.

“La agricultura de precisión es una de las herramientas que puede ayudar a solventar la seguridad alimentaria, sin embargo, forma parte de un gran abanico de temas que se deben abordar para el desarrollo agrícola”, aseguró Khosla.

En el evento, los oradores de Chile y Argentina compartieron la experiencia de sus países en la utilización de la agricultura de precisión en actividades agrícolas que van desde los cereales y oleaginosas, hasta cultivos tropicales como frutas. En todos los casos, acordaron que la agricultura de precisión ha servido para tomar decisiones productivas exactas que han incrementado los rendimientos y la rentabilidad en el campo, al tiempo que sirve como una herramienta de evaluación. 

Los expertos insistieron en el papel que la agricultura de precisión puede tener como sistema de trazabilidad de todo el proceso agrícola, requisito indispensable para el ingreso a los mercados internacionales.

Por su parte, las empresas Monsanto y John Deere compartieron cómo están impulsando el desarrollo tecnológico para hacer que los productores puedan tomar decisiones de producción basadas en el conocimiento de sus predios y las condiciones de los mismos.

El seminario fue organizado por el IICA, en apoyo al trabajo que realiza conjuntamente con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), con quienes desde hace 9 años, las tres entidades elaboran de manera conjunta un informe de Perspectivas de la Agricultura de las Américas, que es presentado a los Ministros de Agricultura del hemisferio en la Junta Interamericana de Agricultura, reunión que se realiza cada dos años.

Más información: miguel.garcia@iica.int