IMPORTANCIA DEL RECICLAJE


RECICLAR. El reciclaje nos ayuda a aprovechar los recursos disponibles



Un niño de entre los 6 y 7 años, al que llaman “JM”, de una familia de escasos recursos, viviendo en un barrio de Santo Domingo, capital de la República Dominicana, me dio una lección que no he podido olvidar.
Siendo niño y ante la imposibilidad de que sus padres le compraran su juguete del Día de Reyes, como es tradición, tuvo la iniciativa de inventarse un juguete con el que se divertía, tanto como cualquier niño que si tuvo acceso a un juguete deseado.
JM, quería “un carrito”. Encontró un cartón tipo tetrapack de alguien que había consumido la leche que contenía lo había tirado en el camino.
Buscó por igual ocho tapitas de botella plástica de refrescos (bebida gaseosa) de las que se usan ahora, porque el plástico está sustituyendo al vidrio.
JM que ya tenía una idea de lo que quería y como hacerlo, consiguió por otro lado tres pedacitos de no menos de 6 a 8 centímetros de alambre “dulce”, del que usan las mujeres para tender ropa y los constructores para amarrar las varillas de construcción.
El tamaño de los trocitos de alambre era suficiente para que JM le abriera por el centro unos hoyitos a las tapitas de plástico, para que funcionaran como los ejes que llevan las llantas de los vehículos.
Empezó a armas su “auto” que ya había imaginado, pero que su “modelo” y forma ya estaban preestablecidos por la forma del cartón tetrapack de desecho, es decir rectangular.
Estudió al menos qué altura quería para su “carrito” de juguete. Pudo hacerlo usando el lado plano, pero decidió aprovechar el lado más alto para que quedara hacia arriba y así alcanzaría la forma como de un camioncito o una “yipeta”.
JM, decidido a tener su “juguete”, para divertirse como los otros niños de su entorno puso en desarrollo toda su imaginación infantil.
De cada lado de la cajita abrió tres hoyos  una distancia suficiente para que las “llantas de plástico” pudieran funcionar sin obstáculos y girar. De cada lado, puso par de “ruedas” y delante una de cada lado. Ya tenía casi listo su auto. Como JM había visto circular por su calle varias “yipetas” de esas que usa la gente de alto poder adquisitivo del país, trató de que el auto de su propia construcción luciera parecido.
Al introducir los trocitos de alambre en la cajita y colocarle las “ruedas de plástico”, ya tenía su auto. Ahora, hay que buscar una forma de hacerla rodar. Logró movilizarla presionando con sus manos, pero esa fórmula era muy cansona para él y de movimientos limitados. Entonces, agregó un hilo a la cajita ya con ruedas y forma de auto y empezó a halar (conducir). Se pasó todo el Día de los Reyes jugando igual que los otros.
LA LECCIÓN

El niño JM no se amilanó y pudo vencer el obstáculo de no tener un juguete.
No gritó a sus padres, imposibilitados económicamente de comprarle uno.
El reciclaje liberó a los padres de JM de tener que comprarle un juguete para el que no tenían dinero.
JM puso su imaginación en operación para solucionar “ su problema” guiado por la “necesidad” de tener su juguete y divertirse.
Descubrió que con el “reciclaje”, es decir re usando materiales que están disponibles en el camino, y con un poco de imaginación, se puede alcanzar objetivos, en su caso, su juguete. La importancia de adaptarse a sus limitaciones, de entenderlas y tratar de superarlo.

Que la naturaleza nos tiene disponible para proporcionarnos todo lo que necesitamos, y que nuestro único trabajo es descubrirlo, estudiar las formas, conseguir una idea y empezar a trabajar para darle uso. El reciclaje es importante para aprovechar todo lo que hay disponible en el medio ambiente y da para todo, con imaginación, ideas y un poco de esfuerzo.
Si retiramos un poco de desperdicio de la calle, y le reutilizamos, ayudamos a sacar obstáculos, a cuidar el medio ambiente, y lo más importante a reutilizar los materiales y darle vida. Pinocho fue construido de trozos de madera y nuestra imaginación le dio la vida.

NOTA: En la República Dominicana, como en otras latitudes, hay muchos JM, sin posibilidad de recibir un juguete de parte de sus padres, y tal vez algunos habrá repetido esta historia.